LEY 1.799

EL TABACO ADVIETE QUE EL GOBIERNO ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD.
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Ley de Control del Tabaco
Capítulo I Disposiciones Generales
Artículo 1°.- Objeto. La presente ley tiene por objeto la regulación de aspectos relativos al consumo, comercialización y publicidad del tabaco en todo el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a los fines de la prevención y asistencia de la salud pública de sus habitantes.
Artículo 2°.- Se prohibe fumar en todos los espacios cerrados con acceso público del ámbito público de la Ciudad Autónoma y del ámbito privado que determine la presente ley. La prohibición es absoluta en los establecimientos de salud y educación de la ciudad. Se prohibe la comercialización y publicidad del tabaco en cualquiera de sus modalidades en el sector público de la Ciudad Autónoma, con los alcances establecidos en la presente. Se entiende por sector público de la Ciudad Autónoma lo establecido en el artículo 4° de la Ley N° 70.
Artículo 3°.- El Poder Ejecutivo determina la autoridad de aplicación de acuerdo a las áreas involucradas en el cumplimiento de la presente ley dentro del plazo de treinta (30) días de su publicación.
Artículo 4°.- A los efectos del adecuado cumplimiento de la presente ley se tendrán en consideración los siguientes objetivos: La realización de campañas de información y esclarecimiento en establecimientos educacionales, acerca de los riesgos que implica el consumo del tabaco, promoviendo estilos de vida y conductas saludables; La implementación de campañas educativas a través de los medios masivos de comunicación social, orientadas principalmente a fomentar nuevas generaciones de no fumadores; El impulso y la planificación de procedimientos de control para asegurar el cumplimiento de las normas de publicidad, comercialización, distribución y consumo de productos destinados a fumar; El desarrollo de una conciencia social sobre el derecho de los no fumadores, a respirar aire sin la contaminación ambiental producida por el humo del tabaco, en los espacios cerrados; La formulación de programas de asistencia gratuita para las personas que consuman tabaco, interesadas en dejar de fumar, facilitando su rehabilitación; El estímulo a las nuevas generaciones para que no se inicien en el hábito tabáquico, especialmente a las mujeres embarazadas y madres lactantes, resaltando los riesgos que representa fumar para la salud de sus hijos/as; La difusión del conocimiento de las patologías vinculadas con el tabaquismo, sus consecuencias y las formas de prevención y tratamiento
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A mi entender la ley presenta algunos problemas constitucionales. Pretende coercitivamente obligar a las personas a tener hábitos saludables. Pero también protege coactivamente la salud de los no fumadores. La ley es excesiva, ese es el mayor problema, y se convierte en absurda.
A su vez esta ley prohibe publicitar productos derivados del tabaco en actividades deportivas, empero tenemos miles de ejemplos como las "fiestas" de San Fermín (corrida de toros) donde sueltan a los animales, muere gente o terminan gravemente lesionados, luego matan al animal o a veces este muere durante el recorrido. Sale en todos los medios y es festejado por muchos.
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Dos preguntas finales:
A) Por qué no permiten que existan algunos bares o lugares que vaya la gente que quiere fumar?, - y en su caso puedan concurrir no fumadores que decidan que no les molesta el humo -
B) Por qué los fumadores pasivos no pueden elegir?
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S.A

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Seba:
Al igual que vos, creo que el Estado no debe imponer una moral sino brindar un espacio de libertad para el mérito o demérito moral como explica Zaffaroni en su manual de Penal.
Sin embargo, no me parece que la ley sea inconstitucional. Al contrario,el principio de reserva consagrado en el art. 19 CN dispone que las acciones privadas no serán reprochadas mientras no perjudiquen los derechos de un tercero. En el caso de los fumadores, ellos perjudican los derechos de terceros, derecho al medio ambiente (art. 41 CN) sano y apto para la vida humana.
Además podría utilizarse el argumento que al buscar la ley proteger la salud se esta aplicando el poder de policía por razones de salubridad.
No es antiprogresista defender los derechos de aquellos que no fumamos y a la vez debemos soportar el fastidioso humo de los cigarrillos vecinos cuando vamos a tomar un café. De todas formas no estoy en contra de los espacios para fumadores ya que en mi opinión representa la mejor opción para la convivencia armónica.
C.F.

Seba A dijo...

Cris:
Primero gracias por tu comentario, como siempre muy valioso.
El argumento de que la ley busca proteger la salud es absurdo. En ese caso que prohiban el cigarillo directamente - y los colectivos, los subtes, etc -
Lo mismo sucede con la marihuana, no se puede decir que afecta la salud pública y, siguiendo esa linea de razonamiento, proceder a la intervención judicial.
A la vez, solamente planteo la idea de que permitan un mínimo de lugares para fumadores.
Y como es que al dueño del local se lo obliga a decidir si dentro de su propiedad se puede o no fumar?
Solo entiendo que la ley es excesiva.
Rescato tu último comentario, ya que te libera de las ideas "fundamentalistas" y manifiesta tu posición democrática en post de una convivencia pacífica.

Un Abrazo
S.A

Seba A dijo...

Agrego algo:
No quiero entrar en temas drogas, y soy contrario a su legalización. Pero tenemos las lícitas y las ilícitas -ambas a criterio del estado y ambas dañinas -
Recomiendo entrar al link que existe en esta página de Antonio Escohotado.No me agrada que fomente el consumo, pero es interesante su posición y es quien mas conoce del tema.


Saludos
S.A