LEY MARCIAL


Cuando un territorio propio de una nación se encuentra bajo una situación tal que las autoridades civiles se ven impotentes, por causas internas o por la fuerza de las armas extranjeras, para ejercer las funciones que le son propias, el derecho prevé la acción de una autoridad que gobierna bajo condiciones especiales.
En sentido estricto, recibe el nombre de ley marcial la de orden público una vez declarado el estado de guerra e, igualmente, la ley o bando de carácter militar y penal aplicada a tal situación. Los efectos legales de su declaración difieren en las distintas jurisdicciones, pero generalmente implican la supresión o restricción de determinados derechos constitucionales o civiles, y la extensión a la población civil de las leyes castrenses o de la justicia militar.

El derecho internacional prevé la aplicación de leyes marciales, en ocasión de guerra, sobre un estado considerado como enemigo; el Reglamento de La Haya, anexo al IV Convenio de 1907, regula la actuación de la autoridad militar sobre el territorio ocupado. Tal ocupación es considerada antes como un estado de hecho que de derecho; el límite de la ley marcial viene dado por el derecho internacional de guerra.

La ocupación es una situación jurídica que no afecta sustancialmente a la soberanía del estado ocupado, tiene carácter provisional, hace coexistir dos ordenamientos jurídicos y otorga una especial administración a las fuerzas ocupantes.
La ocupación no implica traspaso de soberanía; la ley marcial no puede anexionar, dividir o transformar el territorio en independiente. El ocupante debe respetar, mantener y exigir las leyes en vigor, si bien puede, a su vez, establecer otras para mantener el orden público, la seguridad del ejército ocupante y la continuación del esfuerzo bélico.

La ley marcial no debe referirse a aspectos que no guardan relación con la ocupación. Así se considera, por ejemplo, ilegal la emisión de papel moneda por el ocupante. El derecho internacional no admite tampoco que la ley obligue a prestar juramento de fidelidad a la potencia enemiga, ni atentar contra el honor, derechos de familia, vida, creencias religiosas y ejercicio del culto. La ley marcial puede confiscar la propiedad mobiliaria pública del estado ocupado, pero no los bienes inmuebles, sobre los que sólo puede dictar su usufructo.

En cuanto a la propiedad privada, no pueden ser confiscados, sin indemnización, los derechos patrimoniales de las personas.

Cuando la situación interna de los países se deteriora de tal forma que la seguridad nacional se halle en peligro, los gobiernos acuden a la proclamación de estados excepcionales en los que rige la ley marcial, bajo autoridad militar. Tal puede ocurrir cuando exista impedimento para el ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos, anormal funcionamiento de las instituciones, deterioro del orden público, insurrección armada, subversión o acto de fuerza generalizado que no pueda resolverse por otros medios.

Esta situación recibe, según los países, el nombre de estado de excepción, de sitio, de emergencia u otro, se publica por bandos y suele limitarse en ámbito territorial, duración y condiciones. La culminación de los estados excepcionales es la proclamación del estado de guerra, en el que existe reconocimiento de beligerancia contra terceros.
La ley marcial puede implicar la movilización de los recursos y actividades que los estados excepcionales exijan. Por efecto de estas leyes, determinadas personas y bienes, como empresas, establecimientos industriales o servicios públicos, pueden pasar bajo control de la autoridad militar.


Estas líneas expresan una breve noción de lo que se entiende por Ley Marcial…

Da para pensar muchas cosas,
probablemente debamos romper con ciertos esquemas e ideas.
Os leo...
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S.A

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Uno puede entender que existan situaciones excepcionales, pero muchas veces bajo ese pretexto se ha violado derechos fundamentales.

Tal es así, y sin llegar a un estado de sitio, que se violan derechos a libertad día a día con el fin de " resolver situaciones excepcionales " que generan ciertos desequilibrios en el sistema.

Saludos.
Horacio A

Anónimo dijo...

coincido con el comentario de Horacio.

De esa manera, quien entienda que existe una situación excepcional, puede reglamentar o legislar una determinada ley y restringirnos derechos que la C.N nos otorga.

Anónimo dijo...

Sebas:

Excelente que pongas este tema en discusión.

Los comentarios de mis preopinantes son válidos y los comparto.

Transcribo la información que tengo al respecto:

La ley marcial es un estatuto de excepción de aplicación de las normas legales ordinarias (normalmente regulado en la Constitución del Estado), por medio del cual se otorgan facultades extraordinarias a las fuerzas armadas o la policía en cuanto a la administración de justicia y resguardo del orden público. Casos usuales de aplicación son la guerra o para sofocar rebeliones.

En este sentido, la ley marcial se impone cuando es necesario apoyar las actividades de autoridades y organizaciones militares. Esto ocurre cuando hay necesidades calificadas como "urgentes", en las cuales las instituciones ordinarias de justicia no funcionan o si tales instituciones se estiman lentas o débiles para mantener el control de la nueva situación. La meta de la ley marcial es preservar el orden durante una emergencia.

En general, la ley marcial implica una limitación y suspensión de algunos de los derechos que el ordenamiento garantiza al individuo, además de aplicar procesos sumarios en los juicios, y castigos severos más allá de los que se imponen en situaciones normales. En muchos casos de ley marcial, la pena de muerte es impuesta para crímenes que normalmente no serían crímenes capitales, como el saqueo o robos en caso de catástrofes. Los llamados normalmente a ejercer la ley marcial son los tribunales militares


Abrazo grande,
siempre entro a tu blog aunque este es mi primer comentario.

Guillermo J.

AlejandroC dijo...

El concepto es claro.

En la aplicación está el problema, porque siempre se termina violando derechos.

Será que no estamos capacitados para actuar en una situación excepcional.

Muy buena entrada porque obliga a replantear ciertos criterios.

Nicolás dijo...

Seba querido:

No podés con tu genio.


No sé qué pensás en este caso en particular respecto a la Ley marcial, pero siempre tenés alguna idea muy particular y casi siempre BRILLANTE para cada tema.
El curso lo sabe bien.

Eso de romper ideas o esquemas te corresponde a vos.


Abrazo.

Jorge dijo...

Muy informativo.

Excelente.

No sabía nada de ley marcial.

Muchas gracias,me sirvió para un tp.

Llegué de casualidad aquí.

Muy bueno el blog en un todo.
Saludos.