SE VEÍA VENIR...

Hoy el Senado sancionó dos nuevas leyes.

Conducir ebrios y "correr picadas" son delitos

Aquí el texto y sus fundamentos.

Eso sí, la ley de educación vial no se sancionó.

Hace unos meses escribí este artículo, para el blog de un amigo.
Vuelvo a publicarlo, no sólo porque fue un anticipo de lo que se veía venir, sino para reprobar que se conviertan en delitos estas conductas.

ALCOHOLEMIA Y CONDUCCIÓN RIESGOSA

"Otro demérito de los falsos problemas es el de promover soluciones que son falsas también. A plinio (historia natural, libro octavo) no le basta observar que los dragones atacan en verano a los elefantes: aventura la hipótesis de que lo hacen para beberles toda la sangre que, como nadie ignora, es muy fría" Jorge Luis Borges
El titulo de este post es un trabajo presentado por Mario Juliano[1] para el suplemento la ley - abril 2007 - y con su previa autorización decidí comentarlo y dar mi humilde opinión.

Primero, el referido autor, hace un comentario a un fallo del T.C español donde se acogió el reclamo sosteniendo.

Resumidamente: " para subsumir el hecho enjuiciado en el tipo penal, no basta comprobar el grado de impregnación alcohólica en el conductor, sino que, aun cuando resulte acreditada la circunstancia mediante las pruebas biológicas practicadas, es también necesario comprobar su influencia en el conductor".

Por otra parte, el autor plantea la cuestión en la provincia de Bs. As. Haciendo una breve diferenciación respecto del "viejo" código de transito y el " nuevo " código; en efecto como bien explica Mario Juliano, es importante comprender que , la nueva ley se inclina, a priori, por un criterio de responsabilidad objetiva (superar una determinada cantidad de alcohol en sangre, sin necesidad que se detecte manejo riesgoso) , aunque a su vez deja abierto un resquicio a la razonabilidad , donde reza en su articulo 115: "...las circunstancias del conductor..". Siguiendo la línea de razonamiento, las circunstancias que habilitan a la autoridad a realizar la verificación, deben ser en el caso que el conductor exteriorice de modo inequívoco un manejo riesgoso.

Cabe agregar que es preciso analizar las facultades policiales para intervenir en forma indiscriminada en la detención del tránsito vehicular, ya sea para comprobar los niveles de alcoholemia, como para verificar cualquier otra circunstancia relacionada con el tránsito automotor.

Considero que si no existen "sospechas suficientes" (la concreta exteriorización de manejo riesgoso) no debería existir habilitación para la intervención de la autoridad pública, la que solamente debería limitarse a ejercer tarea preventiva.


Aclaraciones y límites a las facultades de policía
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Quisiera acotar que en España el manejo riesgoso es delito, y no una mera contravención como lo es en la Argentina. Quizá sea por ello que el T.C haya sido tan celoso a la hora de dar por acreditada la subsunción de la conducta en el tipo respectivo, exigiendo que la cuestión probatoria reúna los mismos requisitos que para la acreditación de cualquier otro delito. En la Argentina la conducción riesgosa –todavía- no es delito. De la mano de un "pancontravencionalismo" que tiene sus principales manifestaciones en la provincia de Buenos Aires (penas que en nada se diferencian de las penas del Código Penal), las consecuencias del manejo riesgoso no son menores, ya que además de las fuertes multas que se aplican, a la tercera infracción se pierde la licencia para conducir. Me gustaría agregar que de la mano de la detección de la conducción riesgosa es preciso analizar las facultades policiales para intervenir en forma indiscriminada en la detención del tránsito vehicular, ya sea para comprobar los niveles de alcoholemia, como para comprobar cualquier otra circunstancia relacionada con el tránsito automotor. Pero a lo que vamos es que (como en tantas otras cosas de la vida) lo aconsejable (no fumar, no comer sal y grasas en exceso, hacer gimnasia, acostarse temprano, leer libros, que los chicos no se pasen las 24 horas del día pegados al televisor, etc) no siempre es lo usual, ya que el hombre -en el sentido genérico del término- es una criatura un tanto desobediente y que, quizá, eso sea lo que le da cierto sentido a la vida.

Sistemas Comparados
La legislación en Miami
El nuevo y temido “Grillete” se llama Scram de acuerdo a las siglas de Secure Continuous Remote Alcohol Monitor, no es muy nuevo, ya que sus fabricantes lo sacaron al mercado ya hace dos años (2003) sin embargo fue desapercibida su existencia hasta hace apenas unos meses cuando se decidió por parte de las autoridades, comenzar a implementar su uso en los condados de Miami y otras ciudades de Florida. El eficiente grillete detector mide los niveles de alcohol valiéndose de la sudoración de la persona sometida a la prueba.
Cuando se lo colocan a alguien, ésta persona ''No tiene ni que sudar. Este dispositivo mide el alcohol que sale de los poros de la piel, cada hora, durante las 24 horas del día, los siete días de la semana'' ha explicado muy bien la dueña de Total Court Services, la señora Cathy Tighe, quien representa una de las compañías que da servicios tecnológicos al sistema de Cortes del condado Miami-Dade.
Parece que al legislador se le ha olvidado un scram para cualquier tipo de circunstancia que provoque taquipsiquia
-aceleración de la ideación, circunstancia que aumenta el nivel de error-. La taquipsiquia puede ser provocada tanto por un estado nervioso como por el consumo de ciertas sustancias como la efedrina.



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[1] Juez Del Tribunal en lo Criminal Número 1 De Necochea

[2] Corresponde a comentarios de los juristas Mario Juliano y Alberto Bovino. Dichos comentarios fueron indispensables, en general, para la realización de éste artículo
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S.A

LOS JUECES POR RAFAEL BARRET


Cuando se piensa algún tiempo en los jueces, nace por contraste la idea de la justicia.

La sociedad, en todas sus formas estables, se compone de una minoría armada, dominando a una mayoría desarmada.

Goza la minoría, ya del hacer, ya del oro, ya de la confianza de los dioses. La mayoría se sostiene gracias a un extraño e implacable furor de vivir: los sufrimientos hacen que el hombre ame la vida, y que la mujer sea fecunda.

Las relaciones entre la minoría y la mayoría son asesoradas por los jueces, que pueden considerarse tenedores de libros de la casa.


Esos últimos empleados se enteran de los asuntos pendientes, y reciben de la minoría las instrucciones y la autoridad necesarias para revelarlos.

El pacto celebrado entre la minoría y los jueces es la ley.
Notemos que el pacto es forzoso, pues no se concibe jueces sin gendarme, cárcel y el verdugo, que son la fuerza, y la fuerza pertenece a la minoría.

Por definición, la ley se establece para conservar y robustecer las posiciones de la minoría dominante; así, en los tiempos presentes, en que el arma de la minoría es el dinero, el objeto principal de las leyes consiste en mantener inalterables la riqueza del rico y la pobreza del pobre.

Llega el instante de que la idea de justicia nazca porque la ley, que favorece al poderoso, habría de parecer justa al poderoso, y al humilde, injusta.

Sin embargo, nace la idea en sentido contrario: el poderoso encuentra la ley todavía estrecha a su deseo, ya que él mismo la dictó y es capaz de hacer otras nuevas, y el humilde se conformaría con que la ley se cumpliera como se dice y no como se hace.

Hay algo peor que la ley: es la incertidumbre. El terror del infierno se debe no a que las torturas sean excesivas, ni a que sean eternas, sino a que no se sabe lo que son. El que delinque y sabe que será ahorcado, descansa en una realidad espantosa, pero firme. Si ignora qué género de suplicio le espera, su angustia sería intolerable.

Los jueces prevarican algunas veces, y muchas, se equivocan. De aquí procede su prestigio. Un juez infalible no amenaza más que a los culpables; un juez que yerra, amenaza a culpables e inocentes. Él es el juez verdaderamente augusto; nada escapa a sus ojos; nadie está seguro con él.

Y la idea de justicia, en la mente de los humildes, nace menos verosímil aún que el país de utopía, que la edad dorada; es un ventanillo abierto en lo alto de la prisión, sobre el infinito azul del cielo; es lo irrealizable, lo que florece más allá de la tumba.

Sólo Dios es justo: para salir por el ventanillo, hacen falta las alas de la muerte. Y únicamente en las épocas felices, cuando durante largos años son los jueces incorruptibles, esclavos de lo escrito, es cuando los hombres empiezan a descubrir la formidable injusticia de las leyes.


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S.A

ENTREVISTA A LUIS MORENO OCAMPO



Sigo publicando entrevistas y demás ya que estoy con poco tiempo y , como es habitual, sin inspiración.







Hoy: Luis Moreno Ocampo

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Las FARC pueden ser investigadas por “crímenes de lesa humanidad”

“En cualquier país, si se probara que una guerrilla produjo ataques masivos y sistemáticos contra la población civil, estamos ante crímenes de lesa humanidad”. Con esas palabras, Luis Moreno Ocampo justificó su afirmación de que las FARC, el principal grupo insurgente colombiano, “pueden ser pasibles de una investigación” en la Corte Penal Internacional, que tiene su sede en La Haya. Además, puso en duda la doctrina del gobierno kirchnerista, que sostiene que sólo el Estado puede cometer ese tipo de delitos y que permite que los crímenes de la guerrilla en los 70 no estén siendo juzgados.

Desde su entrada en funciones en 2003 como procurador de la Corte Penal Internacional con sede en La Haya, el argentino Luis Moreno Ocampo abrió sumarios sobre cuatro países africanos: Uganda, Sudán, Congo y República Centroafricana, y puso en marcha “exámenes preliminares” en otros seis países de tres continentes, incluyendo el conflicto armado interno en Colombia, en el que admite que podría investigar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el principal grupo guerrillero de ese país, por crímenes de lesa humanidad.

En una entrevista exclusiva con PERFIL, Moreno Ocampo dijo que “los crímenes de guerra o contra la humanidad pueden ser cometidos por grupos no estatales. Las FARC son pasibles de una investigación. El gobierno colombiano nos ha enviado información porque tienen casos contra líderes de las FARC. Todavía no hemos tomado una decisión”.

Para Moreno Ocampo, los crímenes contra la humanidad no son exclusivos de un Estado o de un grupo estatal, como sostiene el gobierno de Cristina Kirchner, que también en esta materia sigue al de su esposo, Néstor. “Un crimen de lesa humanidad es una ataque sistemático y organizado contra la población civil. Si pudiera probarse que grupos guerrilleros realizan esos crímenes, podría afirmarse que cometen crímenes de lesa humanidad. En el Estatuto de Roma no hay nada que exija que solo el Estado puede cometer tales crímenes. En cualquier país, si se probara que una guerrilla produjo ataques masivos y sistemáticos contra la población civil, estamos ante crímenes de lesa humanidad”, explicó Moreno Ocampo.

Sus palabras adquieren un peso especial no sólo por su cargo actual: en Argentina, a Moreno Ocampo se lo recuerda por su papel estelar como fiscal en el juicio contra los cabecillas de la última dictadura militar, en 1985.

—Usted visitó Colombia en noviembre de 2007 y está llevando a cabo un examen preliminar. ¿Cuándo se conocerán sus conclusiones? —Nuestro tribunal interviene en la medida que el sistema nacional de justicia no investigue o haya impunidad. Los juicios que a mí me gustaría hacer, los debe realizar el país. Si no lo hace, lo hago yo. Estamos monitoreando los procedimientos abiertos en Colombia contra los jefes paramilitares, un tema que implica a miembros del Congreso. Fuimos y nos entrevistamos con las víctimas y vimos a los jueces, a los fiscales y al gobierno para entender su visión de la situación. Estamos analizando la evolución de esos casos y una vez terminada la evaluación, vamos a pronunciarnos.

—¿Qué piensa de las acusaciones contra el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, formuladas por el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, quien le reprocha financiar a las FARC? —Probablemente, vamos a pedir esas informaciones a los tres países relacionados, Colombia, Venezuela y Ecuador, cuyos Estados forman parte del Estatuto de Roma que ha creado nuestro tribunal.

Nacido en 1952, padre de cuatro hijos, este abogado y ex fiscal federal de Argentina se ha convertido en el procurador de la Corte Penal Internacional (CPI). A diferencia de los juicios en Nuremberg, la ex Yugoslavia y Ruanda, motivados por decisiones políticas de la comunidad internacional, la CPI encarna una “decisión jurisdiccional” de los Estados que firmaron el Estatuto de Roma en 1998 para investigar y sancionar genocidios, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad desde su entrada en vigor, el 1º de julio de 2002.

—Le reprochan ser demasiado prudente, como si esperaran de usted un mayor número de iniciativas. ¿Cuál es su balance?

—El destino de un fiscal es ser criticado. Los mismos que criticaron a Carla del Ponte por haber hecho una instrucción muy grande contra el presidente serbio, Slobodan Milosevic, me critican a mí porque consideran menor el sumario que he iniciado contra Thomas Lubanga Dyilo en la República Democrática del Congo. No hay consenso y me parece muy bien que haya críticas. Me comprometí a perseguir a los altos responsables y he cumplido. Lubanga es el número uno del grupo de criminales que estuvo involucrado. También estoy instruyendo un segundo caso en ese país contra Germán Katanga y Mathieu N’Gudjolo, jefes de otro grupo. Estas tres personas han sido arrestadas y el primer juicio en La Haya está previsto para junio. En Uganda, investigó a los cinco jefes de la Lord’s Resistance Lord. En Darfour, inculpé al entonces ministro del Interior, hoy ministro de Asuntos Humanitarios, Ahmed Harun. Cuando analizo un caso elijo los crímenes más graves e investigo a sus máximos responsables.

Los Kirchner usan una vara más corta

El procurador general de la Nación, Esteban Righi, estableció ya un criterio restringido: sólo son considerados delitos de lesa humanidad los crímenes cometidos desde el aparato del Estado. La orden llegó el año pasado a todos los fiscales del país. Con esta doctrina, los ataques cometidos por la guerrilla, como los Montoneros o el Ejército Revolucionario del Pueblo, no están siendo considerados de lesa humanidad y por esa razón han prescripto.
También la Corte Suprema de Justicia de la Argentina estableció en sus fallos la misma línea de razonamiento. Lo hizo en los casos de los represores Arancibia Clavel y Julio Simón, cuando el máximo tribunal marcó una diferencia entre una violación a los derechos humanos y un crimen de lesa humanidad, cometido desde el aparato del Estado. La Corte precisó que no toda violación a los derechos humanos es un crimen contra la humanidad y acordó con la definición de Righi. Pero, hay otros juristas que sostienen un criterio más amplio, como el del fiscal Luis Moreno Ocampo, y abarcan también a los grupos guerrilleros.


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Fuente: diarioperfil / 16-03

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S.A

LA EBRIEDAD ES UN DERECHO HUMANO FUNDAMENTAL

Javier Esteban.42 años. Nací y vivo en Madrid. Licenciado en Filosofía y Derecho, dirijo la revista universitaria Generación XXI.
El poder combate la ebriedad

VÍCTOR-M. AMELA

-¿Qué es la ebriedad?

Una expansión de la conciencia que descorre los velos que ocultan la realidad.

-¿Desde cuándo conocemos la ebriedad?

Desde siempre. Hasta los animales se drogan con sustancias naturales, con frutos fermentados... Hormigas, cabras, pájaros, monos... ¡Todos se extasían y juegan!

-Entonces, ¿somos como animales?

No: ellos actúan por instintivo determinismo, pero nosotros ¡tenemos libertad! Libertad para la ebriedad. Libertad para experimentar con nuestra conciencia.

-¿Libertad para drogarnos?

¡Es el uso de esa libertad lo que nos hace humanos! El derecho a la ebriedad, por tanto, es un derecho humano fundamental.

-"Que nadie me diga cuántos vasos de vino puedo beber", dijo Aznar.

Tiene razón. Pero seguro que su droga favorita es el poder, como la de Zapatero... Ni Zapatero ni Rajoy han fumado nunca un porro, según han declarado. Por cuestión generacional, a mí me cuesta creer que Zapatero nunca haya probado un porro: ¡es como si su padre nunca hubiese probado un vaso de vino!

-¿Quién coarta ese derecho humano a la ebriedad, en su opinión?

La Iglesia católica y el Estado (iglesia laica), que quieren fiscalizarnos la conciencia.

-¿Por castigar al conductor ebrio?

No, yo no me opongo a sancionar conductas peligrosas para terceros. Pero critico que se nos esté boicoteando el autocontrol de nuestra conciencia.

-¿Desde cuándo sucede eso?

Empezó ya con la destrucción de templo griego de
Eleusis, en el siglo IV d. C.

-¡Sí que se va usted lejos...!

Desde el año 1500 a. C., era el escenario de los misterios eleusinos, ritual de ebriedad que cada griego vivía una vez en su vida: le abría las puertas de la conciencia.

-¿En qué consistían esos misterios?

Se acudía de noche en grupo y en comunión colectiva se ingería un enteógeno.


-¿Qué es un enteógeno?

Significa "dentro de mí dios deviene". Es una sustancia psicoactiva inductora de una experiencia extática, de unicidad con el cosmos. Una vivencia de divinidad.

-¿Qué sustancia se ingería en Eleusis?

Una sopa de cereal llamada kikéon,que contenía cornezuelo del centeno, un hongo con una sustancia psicoactiva idéntica al LSD, el enteógeno más poderoso conocido.

-¿Y qué les sucedía entonces?

Cada uno vivía su propia experiencia de conciencia expandida. Se les mostraban ciertos símbolos y se les representaban ciertas escenas que guiaban al individuo hacia su autoconocimiento.

-¿Era una ebriedad ritualizada?

Sí, encajada en el sistema, en beneficio de la libre conciencia de cada individuo. Eso fue barrido, destruido. Hoy nos falta, y nuestros jóvenes, ignorantes, acaban dañándose en sus irrefrenables intentos de ebriedad.

-¿Quién destruyó ese ritual?

Los bárbaros y los monjes nestorianos cristianos, en el siglo IV d. C.: la cultura occidental quedó sin referentes de ebriedad. Tenemos el vino, los alcoholes... No son enteógenos, son muletas útiles para nuestras vidas insatisfactorias, esclavizadas por el rendimiento económico. Y, más que expandir la conciencia, la enturbian. Algo de alcohol puede sentar muy bien. Es cierto que el veneno está en la dosis, como ya dijeron también los griegos.

-¿Qué personajes ilustres sabían esto?

¡Toda la obra de Platón es una crónica de ebriedades! Aquellos filósofos, como los chamanes, accedían a éxtasis, cómo también los druidas, luego las brujas ¡o los místicos!, ebrios sin sustancias, que tanto inquietaron a la Iglesia... ¡El poder establecido siempre ha combatido a esas gentes!

-¿Por qué motivo?

¡Nada más disolvente que el libre acceso a la propia conciencia! Por eso Nixon arremetió contra los profetas del LSD, cuyas experiencias (Hoffman, Junger, Michaux, Wason, Huxley, Kesey, Leary...) alimentaron el feminismo, el ecologismo, el pacifismo, los derechos civiles... Nixon declaró la guerra a la conciencia: comenzó la guerra contra la droga, comenzó la gran catástrofe.

-¿Qué catástrofe?

Millones de encarcelados, decenas de miles de muertos, narcodictaduras, tercera causa de dinero negro en el mundo, hambrunas campesinas, multiplicación de politoxicomanías... ¡La prohibición de la droga ha sido el mayor error del siglo XX!

-¿Propone eliminar la prohibición?

¿Ha evitado la prohibición que nuestros niños estén metiéndose droga con 13 años? ¡No! Más bien lo contrario: la prohibición regala a las mafias su inmenso poder. Eso me decía un político colombiano... Muchos gobernantes ya reconocen el fracaso de la plaga prohibicionista.

-¿Hace usted apología de las drogas?

¡No! Sí de la ebriedad: cualquier persona mayor de edad debería poder consumir cualquier sustancia (con el límite único de la libertad de terceros). Y, mire, Silicon Valley nació de la ebriedad de gentes como Bill Gates: ¡él sí admite que fumó porros...!

-¿Qué le diría a Zapatero?

Que un derecho inherente a la libertad de conciencia es el derecho a la ebriedad, y que la ley debería protegerlo