EL POZOLERO DEL TEO Y LA ECONOMIA DE ESCALA DE LA MUERTE


Mi amigo y a esta altura corresponsal de este blog en México, Alejandro Monzón, me envía el siguiente análisis que realizó respecto a la captura del "Pozolero del Teo".

En 9 años de actividad Santiago Meza López (a) El Pozolero del Teo “licuo” aproximadamente 300 cadáveres, según él lo admitió. Para realizar su macabra labor percibía una iguala mensual de 600 dólares de los Estados Unidos de América, de tal manera que si su salario fue constante a lo largo de los 9 años de actividad, este sujeto percibió $ 64,800 dólares del vecino país del norte, a la cotización del día de hoy, con un promedio general de $14 pesos, significo que tuvo ingresos totales por $ 907,200 pesos, lo que representa que recibió por cada cadáver que “desapareció” $ 3024 0 $216 dólares.

Como promedio anual “pozoleo” 33.3 cuerpos por año o 2.7 por mes.
La Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado que fue establecida en el sexenio pasado, para dirimir entre otras cosas, la cantidad de personas que “desaparecieron” durante la llamada “guerra sucia”, pudo acreditar histórica y jurídicamente, un total de 474 casos en el periodo de tiempo que abarca de 1968 a 19881.

Es decir, que un solo individuo, con limitados recursos, en menos de la mitad de tiempo, cubrió una cantidad menor en 31% a la capacidad total del Estado Mexicano y seguramente a un costo menor, toda vez que además de la iguala percibida por este sujeto, reconoció que para eliminar un cuerpo requería de 40 kilos de sosa cáustica.
Preguntando en varias ferreteras aledañas, encontramos que el precio por kilo de ese producto al menudeo estaba en $34 pesos, por tanto la inversión en materia prima requería de $1360 pesos por cuerpo, mas el costo del barril metálico de 200 litros, el combustible para hervir los 100 litros de agua, donde se vertía la sosa y los cuerpos y la gasolina para quemar los remanentes de los restos humanos, costos que podrían ascender a $15002 pesos por cuerpo, es decir $450,000 pesos por los 300 cadáveres, lo que nos da un costo total de $1,357,200 pesos o $ 4524 pesos por cadáver dispuesto.

Cremar un cuerpo en una funeraria en la Ciudad de Guanajuato en el servicio más económico cuesta $4700 I.V.A incluido.

En este sentido los costos del “Pozolero” son competitivos, toda vez que un servicio funerario de cremación en Tijuana debe ser considerablemente mas elevado, tomando como referencia que dicho municipio y todo el Estado de Baja California se encuentra en el área “A”, de acuerdo a la tabla de salario mínimo general de la Comisión Nacional para los Salarios Mínimos, como de alto costo de la vida.

Lo que verdaderamente sorprende y asusta, es la facilidad para que este sujeto desarrollara sus “operaciones” y el bajo costo de eliminar casi todas las trazas de la existencia de un ser humano, que lo hiciera con medios caseros y apoyado por la casi ausencia de “Estado”, en una región del país y bajo la protección y la capacidad corruptora de grupos criminales. Son estas las características de lo que se denomina una “zona gris”, es decir un espacio geográfico ausente al control de las autoridades constituidas. ¿Cuántos pozoleros no estarán tal vez ejerciendo su macabra “profesión” en otras zonas de conflicto? ¿Será esta la única “técnica”?

Da miedo asomarse a este abismo.

2 comentarios:

Quienes dijo...

Hola.

Leyendo un libro sobre el crimen de Bulacio (Activismo de los derechos humanos y burocracias estatales: el caso Walter Bulacio de Sofía Tiscornia) me agarró una duda: ¿Quiénes fueron los (muchos) jueces intervinientes? La autora, con sus motivos válidos, no incluye la nómina, y yo, con mis intenciones de chusma Doña Rosa, intenté rastrearlos en Internet. Ante el variopinto abanico de posibilidades que me ofrecían los buscadores y la dificultad para ir al quid de la cuestión, se me ocurrió que podría estar interesante hacer un blog (quienessonlosjueces.wordpress.com) sobre los jueces y sus “highlights”. En mi breve paso por los corredores tribunalicios tuve esos encontronazos del tipo “Ah, seh, tal Juez... es el que blablabla”.

En fin, mi idea sería darle un poco de publicidad a la fauna del Poder Jucidial. Pa chusmear nomás.

Bueno, si tienen algo (de cualquier fuero, jurisdicción y demás) enviénlo a quienessonlosjueces@gmail.com

Gracias!

mika

P.s. si la idea les parece una abominación y un atropello, por favor, no me dejen en la ignorancia.

Anónimo dijo...

Terrible!!
Cuántos habrá de estos?.

Gracias por la noticia...

Andrés.