EL ENCIERRO MEDIÁTICO


Un informe publicado por la ONG Periodismo Social, cuestiona la cobertura mediática del "delito juvenil". Analizaron la publicación de 22 medios gráficos y llegaron a la conclusión de que una de cada cuatro notas no cita fuentes, el 65% utiliza términos peyorativos y las opiniones de los menores acusados prácticamente no son tenidas en cuenta.
El informe completo, aquí.

5 comentarios:

Martin Verrier dijo...

Muy buen informe, sin embargo cabe hacer las siguientes aclaraciones :

- Los periodicos no tienen obligacion de citar fuentes.

- Para que quede claro : segun el Sistema Nacional de Informacion Criminal (ver detalle de delitos contra la propiedad, 2007) un 54% de los robos fueron cometidos por menores de 21 años ( 41230 robos sobre un total de 75627.

En palabras claras, la mayoria de los robos con cometidos por personas consideradas niños o jovenes.

saludos.

Seba dijo...

Martín, gracias por comentar.

En primer lugar, respecto a sí los periodistas tienen obligación o no de citar fuentes, te acompaño un viejo post donde podrás leer el "código internacional de ética periodística". Acá ( http://eldelito.blogspot.com/2007/11/en-honor-la-verdad.html )

En segundo punto, las estadísticas que nombras son ciertas, pero también son "tramposas".
Explico por qué.
Esas cifras nos muestran los delitos que terminan con imputados. Los menores que cometen robos son notoriamente principiantes, por lo tanto es razonable suponer que conforman un grupo mayoritario entre los que son "atrapados por el sistema penal". De los que no son atrapados, no sabemos nada sobre su perfil etáreo.

La conclusión es que no podemos saber a ciencia cierta la incidencia real respecto de los delitos que cometen los menores.

Saludos,
Seba.-

FBT dijo...

No va relacionado con este post, perdón, pero sí con la temática del blog. En Barcelona (España) una persona de mi barrio que tiene que ingresar en prisión explica su versión de los motivos por los que ha de entrar. http://elparcial.blogspot.com/2010/03/con-un-pie-en-la-carcel.html

fabichu dijo...

Si decimos que los problemas sociales son producto de “Causas Específicas”, tenemos que convenir en que, como esos problemas son múltiples, las causas también lo son. Es decir, como no es sólo un problema, tampoco lo es la causa que lo produce. Sin duda encontraremos ricas biografías al respecto, que atañen a lo social, jurídico y cultural de dicha pregunta, pero un apurado y razante análisis es viable en esta oportunidad. Así, tenemos que entender la diferencia entre “concepto” y “realidad”, donde el concepto son las teorías explicadas y la realidad es el problema que afrontamos socialmente a diario. La dimensión de Ser Social es un ideal que debe afrontarse como Política de Estado; en tanto ello no suceda, la problemática irá en ascenso. Salud, Educación, Seguridad, Desempleo, Plan de Viviendas, son columnas sociales que deben ser inevitablemente reforzadas mediante una eficaz y continua Política de Estado, conjuntamente con una marcada directriz para la contención adolescente y preadolescente, reforzando a aquellos en Situación de Riesgo. Claro que no es algo que se solucione con los término cronológicos de un gobierno de turno; la solución de los problemas sociales que afrontamos, mediante el ataque certero a las causas que lo originan, es un cheque diferido. Quizá este gobierno no vea los frutos, pero lo cierto es que alguien tiene que empezar, alguien tiene que plantar el árbol. Siempre se buscan soluciones a problemas inmediatos, no esta mal. Pero los problemas vertebrales que jaquean nuestra sociedad no son los inmediatos, sino los de consecuencias “diferidas”. No se puede simplificar lo complejo. La sociedad es compleja, los problemas son complejos por que las causas son complejas. Cuánto dolor, cuánta angustia se hubiera evitado si los problemas que hoy padecemos, se hubieran atacado y dado respuesta cinco o diez años atrás.

seguridad365 dijo...

Muy pocas veces se analiza los efectos de los medios en las causas, creo que es algo que se debería analizar sin afectar la libertad de expresión. Es decir deberían tener algún tipo de autocrítica. Una vez expuesto una persona (hasta injustamente) dificilmente haya vuelta atrás.