HEGEL Y TOCQUEVILLE.

Seguimos con un poco de sociología...algunos artículos que escribí hace tiempo.



I. Introducción
                                                      
                                                                       “Todo lo racional es real; y todo lo real es racional”
Georg Wilhelm Friedrich Hegel


                                               “Lo que más me asombra de los Estados Unidos,
no es tanto la maravillosa grandeza de algunas empresas, como la multitud de empresas pequeñas”
Alexis H. C de Tocqueville

         En primer lugar, debemos dar datos referenciales de los autores para ubicarlos en tiempo y espacio. Pero sobre todo para entender algunas cuestiones, ya que, por ejemplo, Hegel ve a Estados Unidos casi 30 años antes que Tocqueville.

                Georg Wilhelm Friedrich Hegel nació en Stuugart el 27 de agosto de 1770 y falleció en Berlín el 14 de noviembre de 1831 y Alexis Herni Charles de Clérel, vizconde de Tocqueville nació en Verneuil-sur-Seine, Isla de Francia, el 29 de julio de 1805 y murió en Cannes el 16 de abril de 1859.

No es el objetivo de este trabajo solamente resumir el pensamiento de cada uno de estos autores, sino que también debemos advertir sobre sus diferencias respecto a los Estados Unidos. Empero, debemos marcar una diferencia preliminar y de modo general, entre los dos autores, mientras Hegel piensa que Estados Unidos nunca será un país “serio”, Tocqueville ve a Estados Unidos como un país fuerte. A partir de aquí, intentaré -la difícil sino imposible tarea- tomar alguna posición sobre los temas en contraposición. Honestidad mediante debo decir que  de la lectura de los textos una sola cosa estoy seguro, comprender a Hegel se hace extremadamente dificultoso.




II. Desarrollo

           
            Es necesario situar dentro de una época determinada los interesantes y brillantes pensamientos de Hegel y de Tocqueville. A partir de ello ambicionaré -perdóneseme el juego de palabras- pensar por qué pensaron lo que pensaron.
           
Hegel entiende que, a raíz de "La Fenomenología del Espíritu", al separar tan rígidamente la relación entre el Estado y la Sociedad Civil, y decir que es el primero el que representa y realiza tanto el interés particular como colectivo, busca "solucionar" el conflicto "Amo y Esclavo" (bien explicado la dialéctica del “amo y esclavo”, tesis, antítesis y síntesis por Alexandre Kojeve[1]) inherente en la sociedad. Así se genera, entiendo, el riesgo de que se produzca, como mínimo, abatir la libertad individual. Hegel sostiene, a su vez, que el hombre desea cosas y no desea lo mismo que un animal, si así fuera no se constituiría como uno mismo. Mientras que Tocqueville en "La Democracia en América", piensa en la construcción de un Estado que no busca "solucionar" el conflicto, sino más bien institucionalizarlo bajo el juego democrático (hay otra manera, que por supuesto no adhiero, de hacer frente a las “luchas” que es la eliminación).

De esta forma, no se buscaría, dar fin al conflicto en la sociedad a través del Estado, sino más bien convivir con él porque esto garantizaría mejor la libertad individual y la pluralidad de los intereses en la sociedad civil. Sin embargo, tengo dudas al respecto ya que Hegel señala que el "reconocimiento" y "autoreconocimiento" en la relación "Amo y Esclavo" es parte de un proceso histórico que no necesariamente se elimina para siempre, es decir, el conflicto de opuestos y las negaciones no tienen por qué desaparecer, sino que son parte concreta de la realidad.

Justamente Tocqueville parte de este supuesto hegeliano del conflicto inherente en la sociedad y en la historia. Pero, creo entender que Hegel sí deja paso a que se sobredimensione al Estado como aquél en donde la voluntad particular y la voluntad colectiva se realizan, tema que desarrolla en la "Filosofía del Derecho". No descubriré nada si digo que el análisis de Hegel es tan brillante como complejo. Su paradigma arroja una luz interesante sobre la historia como impulsada por la lucha; si pensamos en la globalización y el progreso continuo del capitalismo, la lucha entre los que tienen y los que no tienen, el conflicto entre los nuevos amos y los esclavos se extiende y crece violentamente. Con esto en mente, la posición de Tocqueville al respecto parece un tanto ingenua. Después de todo, según él somos hijos políticos de la revolución democrática.

            Tocqueville, como Hegel, también ve los peligros potenciales de la diversidad de intereses particulares en la sociedad civil. En especial le preocupa la posibilidad de que algún grupo pueda tiranizar a otro. Pero, a diferencia de Hegel, Tocqueville no opta por el estado como la solución, ya que el mismo estado tiende a la tiranía, sino que las instituciones intermediarias proveerían la protección contra la tiranía tanto de las minorías como de una mayoría.
           
            Reitero, por la importancia que le atribuyo a esto, que no debemos dejar de lado que, dentro de sus diferencias, tanto Hegel como Tocqueville tenían preocupaciones sobre las posibilidades de una tiranía de un interés particular.

            Otra cuestión a resaltar es que Hegel no intenta justificar ninguna forma política concreta. Lo único que intenta justificar es la racionalidad del Estado. El que algunos grupos políticos hayan querido justificar su propia doctrina (totalitaristas y liberales) apoyándose en Hegel ya es otra cuestión.

            Hegel aborda la vida política y social americana sosteniendo que la misma se desenvuelve en la lasitud y la inmadurez[2]. Asimismo, el filósofo alemán continúa diciendo que Estados Unidos difícilmente se constituya como Estado (partiendo de la base que todo Estado requiere de un ejército permanente y poderoso) ya que, como explica el Profesor Del Percio “no tiene ningún vecino con el cual estén en relación análoga a la que mantienen entre sí los Estados europeos; no tienen un Estado vecino del que desconfíen y frente al cual tengan que mantener un ejército permanente”. Esta postura hegeliana no se condice con la realidad de EEUU, ya que es dueño de quizá el ejército más poderoso del mundo.

           
            Ya para 1802 Hegel manifestaba su temor ante la fragmentación de Alemania en una pluralidad de pequeños estados. Este tipo de organización federal, consideraba, es malo para el manejo de las relaciones exteriores.

Así también Hegel concluye diciendo que en América “no deja de haber estados jurídicos y una ley jurídica formal, pero esta legalidad es una legalidad sin moralidad”. Para sostener ello se basa en las costumbres reinantes donde la protección de la propiedad y los impuestos casi ausentes hacen que los americanos tengan mala fama y engañen bajo “la protección” de la ley.

            Concluyo comentando que tanto el pensamiento de Hegel como el de Tocqueville han sido “utilizados” para fundamentar posturas totalmente opuestas. Ninguno de los autores, desde mi humilde posición, ha alcanzado una certeza absoluta -más allá de que esto no sea exigible ni siquiera, quizá, posible- sobre los temas que trabajaron; sí encuentro similitudes entre ellos y grandes diferencias que intenté plasmar en el presente trabajo.






[1] filósofo francés de origen ruso, es sobre todo el introductor deHegel en los círculos más críticos del pensamiento francés de los años 1930. Desde 1933 hasta 1939, siguiendo a su amigo y antecesor Alexandre Koyré en sus cursos sobre la Filosofía religiosa de Hegel, comentará, desde el seminario de la École Pratique des Hautes Études à Paris, la Fenomenología del Espíritu, de G.W. F. Hegel.
[2] Tiempos Modernos. Una teoría de la dominación. Orígenes, pensadores y alternativas de la sociedad contemporánea. Enrique M. Del Percio.

Por Sebastián Amerio

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